Linimentos labiales artesanales con caléndula: hidratación y confort sin químicos beligerantes
La primera vez que hice un ungüento de caléndula fue por pura necesidad. Un invierno en especial seco me tenía los labios agrietados hasta el punto de sangrar. Nada de lo que adquiría en la farmacia funcionaba más de una hora. Así que preparé una maceración de pétalos en aceite de oliva suave, mezclé con cera de abejas y vertí en un pequeño envase de aluminio. La diferencia fue inmediata: una película suave, sin brillo falso, que soportaba el café de media mañana y el vient
Continued inside
La primera vez que hice un ungüento de caléndula fue por pura necesidad. Un invierno en especial seco me tenía los labios agrietados hasta el punto de sangrar. Nada de lo que adquiría en la farmacia funcionaba más de una hora. Así que preparé una maceración de pétalos en aceite de oliva suave, mezclé con cera de abejas y vertí en un pequeño envase de aluminio. La diferencia fue inmediata: una película suave, sin brillo falso, que soportaba el café de media mañana y el vient
Read the full column